16 de abril de 2013
(Club Político Argentino) Hoy la Argentina avanza por un camino peligroso. Abandonó la meseta democrática, donde se había instalado en 1983. Inició un descenso, al principio suave, que se fue convirtiendo, quizá sin advertirlo, en una pendiente inclinada, al fondo de la cual se vislumbra el barranco. Todavía hay frenos institucionales. La Constitución bloquea hoy una nueva reelección, y con ello la continuidad de la jefatura, que es la piedra clave del régimen. Pero un fracaso de los reeleccionistas no asegura que se detengan.