26.9.2017
Inicio | Institucional | Artículos | Entrevistas | Libros | Podcast | Publicidad | Videos
  Artículos
Obama y la UE han fallado en la negociación
Por Marlene Azor Hernández
13 de diciembre de 2016
Marlene Azor Hernández
(Cubaencuentro) No se puede posponer la negociación sobre los derechos humanos en Cuba porque son la clave de la solución al “diferendo” del Gobierno con su propio pueblo, y a la vez, al “diferendo” del Gobierno cubano con Occidente
 
 

(Cubaencuentro) Según la Escuela de Negociación de Harvard, hay tres estilos de negociación y de negociadores. El negociador suave es aquel que empuja hacia un acuerdo haciendo todas las concesiones que sean necesarias para lograr un acuerdo. No importa las concesiones sino el acuerdo final. El negociador duro es aquel que se atrinchera en sus intereses y no negocia, sino que obstruye cualquier acuerdo, este es un negociador difícil que apuesta a ganar sobre la derrota de su interlocutor. El negociador por intereses facilita los caminos del acuerdo, incluso resolviendo los problemas que inquietan a su interlocutor, para facilitar el triunfo de sus propios intereses. Es un negociador que apuesta a ganar-ganar.

Obama y UE negociadores suaves, dos años después

El tema de los derechos humanos ha sido poco tratado y pospuesto en ambas negociaciones, que se producen desde inicios de 2014, hasta la actualidad.

La administración Obama y según las informaciones públicas, ha tratado el tema en dos encuentros: el primero, el 31 de marzo de 2015, en el cual según la información oficial cubana se pusieron de acuerdo sobre “la metodología” de discusión sobre el tema, y la segunda recientemente el 14 de octubre de 2016, que no hubo declaración pública de la administración Obama y solo el Gobierno cubano afirmó seguir en la misma posición de atrincheramiento frente a los derechos humanos civiles y políticos.

La posición cubana es ampliamente conocida, y es similar a la propuesta de los ex países del “socialismo real”, a saber, los derechos económicos, sociales y culturales son los más importantes, mientras que los derechos civiles y políticos son maniobras del imperialismo o del capitalismo occidental para producir un cambio de régimen político. Este enfoque, dominante durante la Guerra Fría, ha sido ampliamente rebasado por la comunidad internacional y la ONU, proponiendo el enfoque de los derechos humanos, todos, como indivisibles y de igual importancia en su monitoreo y exigencia de aplicación.

Por su parte, la Unión Europea, avanzó de manera acelerada desde 2014 a 2016. La “Posición Común” hacia Cuba, adoptada en 1996 por la UE, y que restringía las relaciones de la Unión con el Gobierno cubano supeditadas al mejoramiento de los derechos humanos en la Isla, se mantuvo vigente en sus grandes principios, mientras acuerdos bilaterales con Estados miembros, y la reactivación de un diálogo político con la propia UE desde 2008 han abierto caminos para una diplomacia pragmática y de respeto común, sin ningún abandono de los principios.

En la tercera ronda de negociaciones entre el Gobierno cubano y la Unión europea, el 4 y 5 de marzo de 2015, se señala en la página web oficial de la UE en Cuba que las discusiones también permitieron identificar los elementos de divergencia en asuntos tales como los actores involucrados en la cooperación —papel de la sociedad civil—, la trasposición de obligaciones legales internacionales y las diferencias en sistemas legales y políticos. Las cuales fueron particularmente evidentes en las áreas de forma de gobernar y derechos humanos:

The discussions also allowed identifying elements of divergence on subjects such as the actors involved in cooperation (role of civil society), transposition of international legal obligations and differences in political and legal systems. This was evident particularly in the areas of governance and human rights.[1]

El Consejo de la Unión europea publica su informe anual sobre derechos humanos y con relación a Cuba señala:

En 2015 continuaron las detenciones arbitrarias y de corta duración de miembros de la oposición, activistas y defensores de los derechos humanos. En diversas ocasiones se ha transmitido preocupación a las autoridades cubanas en el diálogo político a todos los niveles. La UE y los Estados miembros emprenden con frecuencia actividades públicas y de diplomacia digital en relación con la libertad de expresión. Han participado en actividades de seguimiento y han informado del recurso a las detenciones de corta duración y de violaciones de las libertades de asociación y reunión.[2]

Por otra parte, señala:

En 2015, entre las prioridades de la UE en materia de derechos humanos con respecto a Cuba cabe citar la insistencia en la ratificación de los Pactos de las Naciones Unidas de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en particular respecto de la no discriminación y la violencia contra las mujeres, la libertad de expresión y de asociación, en particular un mayor espacio para las actividades de la sociedad civil, así como de la libertad de circulación. A lo largo de 2015, la UE y Cuba mantuvieron sus negociaciones con vistas a un Acuerdo Diálogo Político y Cooperación (ADPC), de carácter bilateral, que creara una plataforma para un diálogo constructivo y una cooperación reforzada. El ADPC permitiría establecer un diálogo sobre derechos humanos y la cooperación en este ámbito, lo cual refleja el lugar central que ocupan los derechos humanos en las relaciones UE-Cuba.[3]

Con relación a los encuentros de la Unión europea con la sociedad civil cubana plantea:

La UE en La Habana continuó interactuando con muy diversos representantes de la sociedad civil cubana en el grupo de trabajo sobre derechos humanos, coordinado por la delegación de la UE, y mediante reuniones específicas. Estos contactos contribuyeron al análisis y seguimiento de la situación por lo que se refiere, en particular, a la libertad de expresión y de asociación, la libertad de creencias y los derechos laborales. Mantener encuentros abiertos con los más destacados críticos del Gobierno siguió siendo imposible, en particular para los ministros y altos funcionarios de la UE y de los Estados miembros en visita oficial.[4]

Resultado de las negociaciones desde 2014 al 2016, se concluyó con un acuerdo de cooperación política, económica y comercial, que se firma hoy 12 de diciembre de 2016, para su aplicación provisional a partir de los dos siguientes meses. El acuerdo debe ser aprobado por los parlamentos de cada país integrante de la UE, (28) y por eso la propuesta de aplicación “provisional”. La Unión Europea no trató más el tema de los derechos humanos con Cuba, salvo en su tercera ronda, el 4 y 5 de marzo de 2015.

El estilo de negociación suave con el Gobierno cubano ha producido un incremento notable de la represión contra todos los ciudadanos y con particular énfasis, contra la sociedad civil independiente. El número de arrestos arbitrarios han pasado de 6.424 en 2013, a cifras de más de 8.800 en 2014 y 2015, y llegan a más de 10.000 en 2016 sin contar los arrestos del mes de diciembre[5]. Es decir, que la “benevolencia” de la administración norteamericana y de la UE con relación a posponer la exigencia de los derechos humanos, todos, ha sido para el Gobierno cubano la señal de legitimidad, para incrementar la represión con total impunidad.

Las medidas unilaterales y las declaraciones unilaterales obstruyen la negociación

Los anteriores resultados refuerzan la necesidad de cambiar el estilo de negociación con el Gobierno cubano. Hay que negociar por intereses y desbloquear la posición dura del estilo de negociación cubano.

Las negociaciones tienen que ser proactivas, intensivas, de proposiciones concretas, parciales y medibles en dos o tres meses máximos. No se deben negociar “grandes paquetes de medidas” porque atrincheran las posiciones de ambas partes. Es condición imprescindible la transparencia en los acuerdos concretos que se van logrando con una declaración pública de ambas partes en lo que acuerdan y se comprometen, y en cada ocasión. El secretismo que impone el Gobierno cubano a sus interlocutores ha evidenciado que se traduce en un incremento de la represión interna con total impunidad. Si bien el Gobierno cubano contabiliza 24 encuentros de alto nivel con el gobierno de EEUU —otro tanto se podría señalar con la UE—, en dos años estos no se han traducido en concreto en alguna mejoría de los deplorables niveles de violación de los derechos humanos en Cuba. No solo la intensidad, sino los resultados concretos, medibles y evaluables cada dos o tres meses y la declaración pública de cada grupo de compromisos por ambas partes, son imprescindibles para desbloquear las negociaciones en curso.

Los derechos económicos sociales y culturales presentan importantes violaciones en Cuba. Estos derechos “privilegiados” por el Gobierno cubano no son reivindicables y justiciables en Cuba por lo tanto se violan en muchos aspectos de la vida cotidiana de la población. Los derechos civiles y políticos están prohibidos en Cuba, lo que hace que los económicos, sociales y culturales continúen violándose. En qué medida se violan los derechos económicos sociales y culturales, los DESC, en Cuba, será tratado en los próximos artículos.


Fuente: Cubaencuentro (Madrid, España)

Acerca del autor
Marlene Azor Hernández
Marlene Azor Hernández
Socióloga de formación, imparte cursos de capacitación en las empresas o cursos regulares de maestría y diplomado en varias universidades, todos relacionados con el Desarrollo Humano en las empresas.
[Ver todos los artículos del autor]
 
 Videos  El blog de Hugo E. Grimaldi
  Podcast Política Argentina
Fernando Laborda
Cristina Kirchner, la más mencionada en las redes sociales
Por Fernando Laborda
Editorialista, diario La Nación

Archivo en mp3
El Podcast de Fernando Laborda en RSS
Auspician la columna de
Fernando Laborda
 
Gobierno de la Pcia de Buenos Aires
Colegio de Escribanos
Fibercorp
E N L A C E S