19.7.2018
 
Artículos / Opinión
Carlos Fara
¿Mesa rajada?
Por Carlos Fara
Twitter: @carlosfara
27 de junio de 2018
(7 Miradas) El «cuarteto imperial» de Macri – Peña –Vidal – Rodríguez Larreta ya no suena tan afinado como durante los 2 primeros años. En las crisis es cuando se puede observar cuánta unidad conceptual hay en un equipo. Y en este equipo están de acuerdo en los conceptos básicos, pero la tormenta superó lo esperado. Cualquier gobierno tiene etapas graves que afrontar. El punto es cuando eso obliga a la cabeza a hacer revisiones que están más allá de los nombres y de su voluntad.
 

(7 Miradas) La mesa chica ya no es lo que era. Tarde o temprano iba a pasar si la situación se complicaba y los resultados no aparecían. El “cuarteto imperial” de Macri – Peña –Vidal – Rodríguez Larreta ya no suena tan afinado como durante los 2 primeros años.

La mesa ya no está tan compacta, y eso es porque ahora empieza a contar la suerte individual de cada uno. Y la gobernadora y el jefe de gabinete quieren preservarse de la mancha venenosa que significa hoy la gestión presidencial.

Esto significa que se rompió? En absoluto. Pero en las crisis es cuando se puede observar cuánta unidad conceptual hay en un equipo. Y en este equipo están de acuerdo en los conceptos básicos, pero la tormenta superó lo esperado. Cualquier gobierno tiene etapas graves que afrontar. El punto es cuando eso obliga a la cabeza a hacer revisiones que están más allá de los nombres y de su voluntad.

  1. Rodriguez Larreta quiere ser presidente desde que se asomó a la política hace más de 20 años (fue asesor de Palito Ortega cuando era senador en plena etapa menemista). Su propósito final jamás será abandonado. Es un gran trabajador, eficaz administrador y con una tenacidad a toda prueba (si no, que lo diga Gabriela Michetti, que creyó que el cargo de alcalde era automáticamente para ella). Sin embargo, la falta de carisma en política –aún en estos tiempos posmodernos- siempre es un limitante. Trata de seducir a intendentes del interior en una primera etapa e invierte fuertemente en publicidad para que su gestión trascienda la frontera porteña. Más allá de todo su esfuerzo, por ahora no lo logra. Su imagen personal también ha caído al igual que la del presidente, aunque no tanto, pero no tiene “el ángel” protector que sí posee su colega bonaerense. Está teniendo rispideces con el jefe, y no solo por temas de manejo como los cortes de calles.
  2. Vidal es la estrella de la política argentina, pese a la tormenta que arreció al oficialismo. Perdió algo de imagen pero mucho menos que el alcalde porteño y el presidente. Definitivamente debería ser el plan B del macrismo. Tiene un ángel especial que le permite amortiguar el eventual efecto negativo que le trae el sin fin de problemas que tiene su provincia. Apuesta publicitaria y comunicacionalmente, pero no de una manera tan desenfadada como lo hace Larreta (es lógico, la provincia es un poco como un país adentro de otro). Su relación con el presidente sigue bien, pero ya no parece tan disciplinada cuando se trata de evaluar a personajes del gabinete. Cree que se ganó un lugar en la política argentina cuando nadie creía en ella. No habla de sus aspiraciones presidenciales, y tiene un buen timing para no desubicarse respecto al futuro.
  3. Peña sigue siendo el preferido del presidente. Es su alter ego y tiene sus aspiraciones futuras intactas, pero claramente es el menos conocido del cuarteto. Eso lo compensa con el poder que maneja. Es la cara comunicacional alternativa a la del presidente, con todo lo malo que eso significa en esta coyuntura. El tema es que sus dos laderos (“ellos son yo”) quedaron algo magullados en el medio de tanto tironeo y perdieron a su economista de referencia.

Esta historia recién comienza por 2 razones: 1) los próximos meses van a ser de malas noticias, por lo tanto algunos de estas disfuncionalidades se puede agudizar, y 2) a medida que pasa el tiempo empezarán a tallar las encuestas más que nunca de cara a las elecciones, y eso puede agregarle tensiones.

Una mesa con una rajadura no es una mesa rota. Simplemente ya no lucirá como antes.

Fuente: 7 Miradas (Buenos Aires, Argentina)

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Acerca del autor
Carlos Fara
Carlos Fara
Carlos Fara es Presidente de Carlos Fara & Asociados desde 1991 y lleva más de 30 años dedicados a la consultoría política. Especialista en Opinión Pública, Campañas Electorales y Comunicación de Gobierno. Ha recibido varios premios: entre ellos el Premio Aristóteles a la Excelencia 2010, en el Dream Team del año que se compone por los diez mejores consultores a nivel mundial en materia de campañas políticas. Ha recibido 2 veces el premio EIKON (2009 y 2012). Ha participado en 138 campañas electorales en Argentina y Latinoamérica. Es miembro de la International Association of Political Consultants (IAPC).
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