20.7.2018
 
Artículos / Opinión
Carlos Fara
¿Puede haber premios para todos?
Por Carlos Fara
Twitter: @carlosfara
27 de abril de 2017
(7 Miradas) Si el gobierno puede ganar la elección nacional no se sabe, y tampoco es tan importante desde el punto de vista del impacto mediático, de la opinión pública, y de los actores políticos, económicos y sociales. Porque si el gobierno pierde en PBA, todo olerá a desastre, y si gana, todo sugerirá triunfo. Como de costumbre, ninguna de las 2 conclusiones será la correcta.
 

(7 Miradas) Todo el tiempo se habla de si el gobierno puede ganar o no las elecciones de este año. Por supuesto que a esta altura, sin candidaturas definidas, sin resolverse el enigma de CFK, sin arreglarse la interna peronista bonaerense, y con la gente con la cabeza en la plata que no alcanza, la moneda está en el aire.

Sin embargo, la de este año es una elección federal en 24 distritos, lo cual distorsionará un poco la foto real final. Hagamos un mínimo de historia: el kirchnerismo perdió el comicio legislativo de medio término en 2009 y 2013 en la provincia de Buenos Aires (PBA), pero de todos modos se impuso en el recuento nacional. Las fotos que quedaron grabadas en la retina son las de De Narváez y Massa como triunfadores. Los analistas diseccionaron de un modo diferente la realidad política conformada.

Si el gobierno puede ganar la elección nacional no se sabe, y tampoco es tan importante desde el punto de vista del impacto mediático, de la opinión pública, y de los actores políticos, económicos y sociales. Porque si el gobierno pierde en PBA, todo olerá a desastre, y si gana, todo sugerirá triunfo. Como de costumbre, ninguna de las 2 conclusiones será la correcta.

El oficialismo puede ganar en la PBA y no obstante perder a nivel nacional. ¿Es esto posible? Perfectamente. Veamos las siguientes cuestiones:

Dicho todo esto, entonces es posible que el gobierno gane en la PBA, sin que pueda triunfar a nivel nacional (como sí logró Alfonsín en 1985). ¿Qué significaría una radiografía de ese tipo?

  1. Un empate político: el gobierno se lleva el premio del principal distrito, dándole una imagen de consolidación, y los peronismos seguirían siendo dueños del interior profundo.
  2. Una advertencia a todos: mensaje para el gobierno (“te di la PBA para que no producir una catástrofe política, pero ojo que no me convence cómo estás gobernando”) y para el peronismo (“Uds. no se la crean que parte de los problemas que tenemos es por culpa suya”).
  3. Existen comportamientos globales de la sociedad que llevan a que los resultados se ajusten a la expectativa mayoritaria. Por ejemplo, si la mayoría no quiere que Cristina gane una elección, puede haber un encolumnamiento de votos a favor del gobierno por temor a ella. Más allá de CFK, si la mayoría considera que sería catastrófico que Macri se viera perdedor el 22 de octubre, muchos harán una voto estratégico / útil para ayudarlo a evitar el fantasma de un 2001 (aunque las condiciones hoy sean muy distintas).

Yendo entonces a la pregunta del título de esta columna, la respuesta es afirmativa: el gobierno puede zafar si se activan ciertos miedos, pero algún correctivo sufrirá por el combo de economía que no despega y sus errores no forzados, el cual ha producido una decepción prematura.

Fuente: 7 Miradas (Buenos Aires, Argentina)

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Acerca del autor
Carlos Fara
Carlos Fara
Carlos Fara es Presidente de Carlos Fara & Asociados desde 1991 y lleva más de 30 años dedicados a la consultoría política. Especialista en Opinión Pública, Campañas Electorales y Comunicación de Gobierno. Ha recibido varios premios: entre ellos el Premio Aristóteles a la Excelencia 2010, en el Dream Team del año que se compone por los diez mejores consultores a nivel mundial en materia de campañas políticas. Ha recibido 2 veces el premio EIKON (2009 y 2012). Ha participado en 138 campañas electorales en Argentina y Latinoamérica. Es miembro de la International Association of Political Consultants (IAPC).
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