El portal informativo de
 
Artículos / Diálogo Latino Cubano
Nicolás José Isola
Cuesta Morúa en la Fundación Fernando H. Cardoso
Por Nicolás José Isola
Twitter: @NicoJoseIsola
31 de marzo de 2019
Cuesta Morúa señaló que es muy importante que la comunidad internacional no deje de poner sus esfuerzos en la democratización cubana, por ejemplo, por medio del apoyo a las iniciativas de ley comprehendidas en la nueva constitución.
 

El día 18 de marzo, Manuel Cuesta Morúa participó de un encuentro en la Fundação Fernando Henrique Cardoso con el fin de dialogar sobre Cuba bajo el título "Nueva Constitución y el Nuevo Presidente en Cuba: ¿cambio real o ficticio?".

En su interesante exposición, Cuesta Morúa enfatizó que Cuba ya no es aquella utopía que supo ser y que debe "caer" en América Latina, en su escenografía política y democrática, de la cual estuvo muchas veces distante.

Según el expositor, hoy Cuba parecería mostrar una mayor pluralidad en sus relaciones horizontales. Los intelectuales tienen una visión más crítica y distanciada en relación al régimen lo cual permite la apertura de ciertas discusiones antes inexistentes.

Los cubanos parecen querer discutir el sistema político, demandar mayores espacios de participación pública.

El 24 de febrero, el oficialismo realizó una consulta popular preguntando a la ciudadanía si votaba por el Sí o por el No frente a la nueva Constitución. Los cubanos podían elegir libremente entre esas dos opciones, algo no del todo usual.

El Sí se impuso por 73%, lo que parece demostrar que existe una porción del pueblo cubano que se animó a mostrar su oposición frente a una iniciativa de la cúpula gobernante. Esto, según el orador, evidencia que se está diluyendo esa versión holística de la revolución que señalaba que todos los cubanos estaban a favor de la ideología reinante y apoyaban, sin más, los ideales revolucionarios.

Aún teniendo en cuenta la nueva constitución que el régimen ha promovido, se estaría en una etapa pre-constitucional, dado que aún la ideología comunista ocupa un lugar central. La nueva constitución ha sido descripta por algunos especialistas como una constitución vacía. Sin embargo, aparecen algunos avances, como la novedad de la fijación del derecho a la propiedad privada.

La nueva constitución también pone un cierto énfasis en relación con los derechos humanos. Por ejemplo, otro avance relevante es que ahora cuando un individuo es detenido puede solicitar un abogado, algo que estuvo vedado durante muchísimos años, lo cual permitía que el régimen tuviera un poder autoritario, falto de garantías y extremadamente asimétrico con los detenidos, muchos de los cuáles murieron entre huelgas de hambres y torturas.

La nueva constitución permite también iniciativas de ley por medio de la recolección de firmas de la ciudadanía, lo cual posibilitaría la promoción de cambios, hasta ahora imposibles de vehiculizar, dada la falta de mecanismos que fortalecieran la participación pública.

Entretanto, el gobierno está reformando el edificio del Capitolio, lo que podría dar a pensar en una mayor apertura de la toma de decisiones y la consiguiente poliarquía. La recuperación de una cierta estructura de divisiones en el manejo del poder podría ser una buena noticia en medio de una lógica autoritaria que no dejaba resquicio para otras cosas que el poder unipersonal de los Castro: ellos eran el Estado y la Palabra.

En relación a la política exterior, la aproximación entre los Estados Unidos y Cuba que se había tejido durante los años de la presidencia de Barack Obama se ha ido desdibujando con el discurso encendido y polarizado de Donald Trump.

La complejidad de la situación venezolana ha repercutido en el ingreso de divisas que iban hacia Cuba y provenían de ese país. A ese percance económico debe adicionársele la deslegitimación del gobierno venezolano en materia de derechos humanos y violencia doméstica. El polo aliado regional que conformaba ese país para Cuba se ha ido desvaneciendo desde el fallecimiento de Hugo Chávez, quien asiduamente visitaba a Fidel Castro. Hoy, dada la penuria venezolana, ese lazo parece estar cada vez más enflaquecido.

Para concluir, Cuesta Morúa señaló que es muy importante que la comunidad internacional no deje de poner sus esfuerzos en la democratización cubana, por ejemplo, por medio del apoyo a las iniciativas de ley comprehendidas en la nueva constitución. Allí hay una rendija cívica que puede permitir motorizar nuevas modalidades de acción.

 
Twitter: @NicoJoseIsola
Acerca del autor
Nicolás José Isola
Nicolás José Isola
Nicolás José Isola (Buenos Aires, 1980) es filósofo, magíster en Educación y doctor en Ciencias Sociales. Además, ha realizado un post-doctorado en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp, Brasil). Toda su formación ha sido posible gracias a prestigiosas becas que le fueron otorgadas. Como investigador social ha escrito numerosos artículos científicos en revistas internacionales. También es columnista de opinión en periódicos de España (El País), Brasil (Folha de São Paulo) y la Argentina (La Nación). Actualmente reside en San Pablo.
Twitter: @NicoJoseIsola