Artículos / Opinión
Patricio Navia

El ocaso del milagro chileno

Aunque Chile sigue en posición de liderazgo en la región, vivimos más y más de glorias pasadas. Desde la reducción de la pobreza hasta la transición a la democracia, los grandes éxitos de Chile huelen a añejo. Afortunadamente, hay acuerdo para identificar nuestra enfermedad. Mientras el país se modernizó, el aparato de Estado no lo hizo.

Por Patricio Navia
Twitter: @patricionavia
16 de mayo de 2008
 

La prensa internacional coincide en sancionar el ocaso del milagro chileno. Después de una exitosa transición a la democracia combinada con una rápida expansión económica, Chile ahora parece ser más noticia por escándalos y fracasos. A menos que la clase política asuma el desafío inmediato de modernizar el Estado, futuras generaciones se preguntarán, parafraseando a Vargas Llosa, ¿cuándo se jodió Chile?

The Economist define la realidad chilena como "poco radiante". Hace dos semanas, al comentar cómo los errores de la presidenta argentina parecen inducidos por el liderazgo de su esposo ex presidente, la misma revista decía que "al menos Bachelet comete errores propios". Otros medios internacionales han publicado similares críticas a Chile. Las nuevas estrellas regionales son Brasil, Colombia y, para dolor del orgullo nacionalista de algunos, Perú. Aunque todavía tienen que avanzar mucho para alcanzarnos, parecieran tener más energía creativa y ganas de innovar. Por eso, aunque Chile siga en posición de liderazgo, vivimos más y más de glorias pasadas. Desde la reducción de la pobreza hasta la transición a la democracia, los grandes éxitos de Chile huelen a añejo.

Afortunadamente, hay acuerdo para identificar nuestra enfermedad. Mientras el país se modernizó, el aparato de Estado no lo hizo. Mientras la Concertación parece querer convertir al Estado en agencia de empleos, la Alianza parece querer un Estado aún más débil que el actual. El Estado debe ser más fuerte pero también más eficiente. Hay que sacar más músculo y reducir la grasa. Pero la Concertación parece interesada solo en lo primero, la Alianza solo en lo segundo y el gobierno se muestra incapaz de liderar.

Las inminentes elecciones ofrecen una oportunidad para que los candidatos se comprometan con medidas concretas y razonables para dotar al aparato público de instituciones modernas, competitivas, eficientes y meritocráticas. Sólo así podremos provocar la resurrección del milagro chileno.

Fuente: La Tercera, mayo 16, 2008

 

 
Acerca del autor
Patricio Navia
Patricio Navia
Doctor en ciencias políticas (New York University). Anteriormente obtuvo un master en la misma disciplina de la Universidad de Chicago y una licenciatura en ciencias políticas y sociología de la Universidad de Illinois. Es master teacher of global studies en el General Studies Program y profesor adjunto del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe de New York University. En Chile, es profesor de ciencias políticas en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales. Es autor de varios libros, entre ellos el best seller “Las grandes alamedas. El Chile post Pinochet” (Mondadori, 2004).
Twitter: @patricionavia