Artículos Análisis Latino

21.08.26

Estados Unidos - Brasil - Aranceles

Lula y Trump retoman negociaciones sobre los aranceles impuestos a Brasil

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, acordaron este viernes durante una llamada telefónica continuar las negociaciones sobre los aranceles comerciales del 37,5 % impuestos recientemente contra Brasil.
Fuente: Gabriel Luccia Scalise
Donald Trump y Lula Da Silva

Durante el intercambio telefonico entre ambos mandatarios, Lula cuestionó los argumentos utilizados por Washington para justificar las nuevas tarifas y sostuvo que son “infundadas”. El presidente brasileño defendió continuar las conversaciones como la vía más conveniente para preservar la relación económica entre las dos mayores economías de América. Mientras tanto, el mandatario estadounidense planteó una nueva reunión entre los equipos de ambos gobiernos.

El mandatario brasileño planteó que “seguir en la mesa de negociación” es la “mejor opción” para ambos países. Su posición apunta a evitar que las diferencias comerciales deriven en un deterioro mayor de los vínculos bilaterales, especialmente por el impacto que los gravámenes pueden tener sobre empresas, exportadores y consumidores.

La decisión de retomar las reuniones ocurre después de las medidas adoptadas por Estados Unidos durante julio. Washington aplicó nuevos aranceles a las importaciones brasileñas y vinculó su decisión con cuestionamientos sobre determinadas prácticas comerciales y otras políticas del Gobierno de Lula. Brasil rechazó esas acusaciones y sostuvo que no constituyen una justificación válida para las tarifas.

Trump, a su vez, se mostró de acuerdo en la necesidad de «preservar vínculos comerciales fuertes» y propuso que equipos de los dos países se reúnan «lo más pronto posible», según la Presidencia brasileña.

Los aranceles anunciados en julio fueron el resultado de investigaciones estadounidenses que apuntaron a, entre otras cosas, varias prácticas anticompetitivas y la importación por parte de Brasil de productos fabricados con trabajo esclavo, alegaciones que el Gobierno de Lula ha rechazado.

Asimismo, los mandatarios abordaron el combate al crimen organizado y el brasileño reafirmó el «interés» de su Administración en cooperar con EE. UU.

Lula dijo que Brasil tiene instrumentos para combatir las facciones sin necesidad de que sean clasificadas como terroristas, designación que el Gobierno de Trump otorgó recientemente al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC), las dos principales bandas del país.

Entre las acciones tomadas para enfrentar al crimen organizado, el presidente brasileño mencionó la estrategia de asfixia financiera y los planes para establecer nuevas prisiones de máxima seguridad.

Trump se declaró dispuesto a reforzar la cooperación bilateral en el área y afirmó que nombraría a «funcionarios de alto nivel» para dar seguimiento a este asunto.

Por último, en el ámbito internacional, los dos líderes coincidieron en la «urgencia» de una «solución negociada» para el conflicto entre Rusia y Ucrania, después de casi cinco años de hostilidades.

Lula, por su parte, se quejó de la «inoperancia» del Consejo de Seguridad de la ONU, del que EE. UU. es miembro permanente, y propuso celebrar una reunión extraordinaria para encontrar salidas diplomáticas a los conflictos.

El brasileño añadió que «los grandes líderes no son aquellos que inician guerras, sino aquellos que las terminan».

La conversación se produjo en un momento de tensión diplomática entre las dos mayores economías del continente y justo cuando quedan menos de dos meses para las elecciones en las que Lula busca la reelección.