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Gabriel C. Salvia

Siria, Qatar y Vietnam: tres visitas incómodas al país que enarbola la bandera de los derechos humanos

Lo habitual es que en las relaciones internacionales del kirchnerismo con las dictaduras el tema de los derechos humanos esté ausente en todas las expresiones públicas de la presidenta argentina con sus “honorables” visitantes, como ha sucedido este año con los representantes no democráticos de Siria, Qatar y Vietnam.

Por Gabriel C. Salvia
Twitter: @GabrielSalvia
7 de julio de 2010
 

En lo que va del año 2010 ya desfilaron por Buenos Aires funcionarios de Siria, Qatar y Vietnam, todos ellos recibidos con “honores” por el gobierno nacional. Esto resulta contradictorio con el declamado eje de la política exterior argentina, que supuestamente son los derechos humanos. Al respecto, la reciente visita de Bashar Al Assad, Presidente de Siria, lo vuelve a demostrar.

Como muy bien lo señaló un comunicado de la DAIA, “Bashar Al Assad preside una dictadura en el Medio Oriente, en el que no se respetan los Derechos Humanos, las minorías son perseguidas y los opositores políticos son encarcelados y asesinados”.

Como también lo reportan prestigiosas organizaciones internacionales, entre ellas Human Rights Watch y Amnesty Internacional, en Siria proliferan los juicios y encarcelamientos arbitrarios a todas las personas que el régimen considere indeseables.

A principios de enero del 2010, ya había visitado Buenos Aires Mohsen Bilal, Ministro de Información de la República Árabe Siria, país en el que la libertad de expresión se encuentra seriamente limitada. De hecho, Siria fue incluida en la lista de los 10 peores países para ser bloguero que elabora el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Algo similar en Siria sucede con la libertad académica: Tanto profesores como estudiantes son detenidos por expresar opiniones diferentes o contrarias al gobierno o a favor de la democracia.

El lunes 18 de enero de 2010, otra vez se corrió el eje de la política exterior K, cuando la Presidenta afirmó que “es para todos los argentinos un altísimo honor recibir en nuestro país la visita de la más alta autoridad del Emirato de Qatar”.

Sobre la situación de los Derechos Humanos en Qatar, puede destacarse lo siguiente: El poder político del Estado está concentrado en las manos del Emir, no se celebran elecciones, por lo tanto no es una democracia, y allí los partidos políticos están prohibidos. El canal de televisión más popular, incluso a nivel mundial, Al- Jazeera, si bien es privado recibe ayuda económica del gobierno por lo que no trata temas sensibles a la clase gobernante y, en general, muchos periodistas en Qatar practican la autocensura.

En Qatar, las organizaciones no gubernamentales deben tener un permiso oficial para poder funcionar y el gobierno controla estrictamente sus actividades; el sistema judicial no es independiente, ya que la mayoría de los jueces son extranjeros y son nombrados y removidos por el emir. En materia laboral, los trabajadores extranjeros sufren todo tipo de abusos, como por ejemplo, el no pago de sus salarios, largas jornadas laborales, castigo corporal, e incluso abuso sexual en el caso de las trabajadoras domésticas.

Otra visita “ilustre” a Buenos Aires se produjo el 16 de abril, cuando la presidenta Cristina Fernández agasajó al primer ministro de Vietnam, Nguyen Tan Dung, con un almuerzo que se realizó en el Salón Libertador del Palacio San Martín.

En Vietnam gobierna un régimen de partido único y todos los demás partidos están proscriptos; está reprimida severamente la libertad de expresión y el gobierno controla los medios de comunicación; los profesores no pueden criticar las políticas gubernamentales y deben apoyar al partido en sus clases y trabajos académicos; se restringe también la libertad de asociación y reunión, prohibiendo el funcionamiento de las organizaciones de derechos humanos; el poder judicial es controlado en todos sus niveles por el partido único y, si bien existe el derecho constitucional a la defensa, no hay suficientes abogados y muchos temen participar en temas de derechos humanos por miedo a la persecución de parte del gobierno.

Salvo durante la visita del dictador de Guinea Ecuatorial, apenas asumida Cristina Fernández en la Presidencia, lo habitual es que en las relaciones internacionales del kirchnerismo con las dictaduras el tema de los derechos humanos esté ausente en todas las expresiones públicas de la presidenta argentina con sus “honorables” visitantes, como ha sucedido este año con los representantes no democráticos de Siria, Qatar y Vietnam.

Así, una vez más queda demostrada la inconsistencia y el uso demagógico que el matrimonio Kirchner hace de la defensa de los derechos humanos.

Gabriel C. Salvia es Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

 

 
Acerca del autor
Gabriel C. Salvia
Gabriel C. Salvia

Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

Analista político y activista de derechos humanos enfocado en la solidaridad democrática internacional. Desde 1992 se desempeña como director en Organizaciones de la Sociedad Civil y es miembro fundador de CADAL. Integra el Comité Directivo del proyecto Solidaridad Democrática de Forum 2000 (República Checa).

Compiló los libros “La experiencia chilena: consensos para el desarrollo” (CADAL, 2005), "Diplomacia y Derechos Humanos en Cuba" (Konrad Adenauer Stiftung, México, 2011), "Diplomacy and Human Rights in Cuba" (Christian Democratic International Center, Suecia, 2012), "Un balance político a 30 años del retorno a la democracia en Argentina" (CADAL/KAS, 2013) y "Desafíos para el fortalecimiento democrático en la Argentina" (CADAL/KAS, 2014). Es autor del libro "Bailando por un espejismo: Apuntes sobre política, economía y diplomacia en los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner". Es co-autor de una publicación con dos propuestas de reforma al Consejo de Derechos Humanos de la ONU

Ha asistido a las conferencias del World Movement for Democracy (WMfD) en Lima, Seúl y Dakar. Participó como expositor en varios países de América Latina, Europa y en los Estados Unidos. En dos ocasiones fue declarado "inadmisible" por autoridades migratorias: el 27 de enero de 2014 llegó a La Habana para participar en un evento alternativo a la Cumbre de la CELAC, fue declarado "inadmisible" y embarcado a Buenos Aires vía El Salvador. En 2015 fue declarado "inadmisible" por Migraciones de El Salvador luego de interceder por colegas cubanos impedidos de ingresar al país para asistir a un evento de la Comunidad de las Democracias. 

Como periodista realizó colaboraciones e investigaciones en la revista "El poder legislativo y su gente", participó como comentarista de temas políticos y económicos en "Radio América", fue productor periodístico del informativo económico de "CableVisión Noticias" y realizó varias entrevistas para el suplemento "El Observador" del diario Perfil. Actualmente, sus columnas se publican en Global Americans (Estados Unidos), Perfil (Buenos Aires), Clarín (Buenos Aires)  y La Nación (Buenos Aires). También ha publicado en El País (España) y ha sido entrevistado en varias oportunidades por CNN en Español.

Twitter: @GabrielSalvia