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Camden Luxford

La Inclusión Financiera en América Latina

Además de los argumentos de libertad e igualdad, desde un punto de vista institucional la presencia de un sector bancario de buena penetración ayuda a blanquear la economía y disminuir la evasión tributaria. De modo que el hecho de que solo el 39% de los latinoamericanos y caribeños de más de 15 años tengan una cuenta en una institución bancaria formal es realmente preocupante. Este promedio es peor aún entre el 40% de la población que tiene menores ingresos, del cual solo el 25% posee una cuenta. Los datos surgen del Global Findex, del Banco Mundial, en el cual se presenta una amplia gama de información que incluye a 148 países con enfoque en los países en desarrollo. Dentro de América Latina, Brasil es el país con mayor cobertura bancaria, donde el 55.86% de los adultos posee cuenta formal.

Por Camden Luxford
21 de junio de 2012
 

Hoy en día, el sector bancario no es el héroe de la película. Los bancos se convirtieron en los chivos expiatorios preferidos del mundo tras la crisis financiera del 2009 y es cierto que la especulación excesiva junto con créditos demasiado fáciles para obtener y una falta total de regulación puede llevar a problemas. Sin embargo, los bancos tienen un papel importante en la asignación de riesgo, el ahorro y la previsión. Como dice David Roodman en su exhaustivo libro sobre las microfinanzas, Due Diligence, microcréditos – y microahorros, y microseguros – “aumentan la libertad, porque brindan a los pobres un nuevo método de navegar las peliagudas corrientes financieras”. No es, señala, una cura mágica para la pobreza, pero “los servicios financieros son como el agua limpia, los servicios sanitarios y la electricidad: no sacan a la gente de la pobreza, pero sí mejoran la vida”.

Además de los argumentos de libertad e igualdad, desde un punto de vista institucional la presencia de un sector bancario de buena penetración ayuda a blanquear la economía y disminuir la evasión tributaria.

De modo que el hecho de que solo el 39% de los latinoamericanos y caribeños de más de 15 años tengan una cuenta en una institución bancaria formal es realmente preocupante. Este promedio es peor aún entre el 40% de la población que tiene menores ingresos, del cual solo el 25% posee una cuenta. Los datos son del Global Findex, la nueva base de datos de inclusión financiera del Banco Mundial, en el cual se presenta una amplia gama de información que incluye a 148 países con enfoque en los países en desarrollo.

La región más bancarizada del mundo – fuera de Norteamérica y Europa – es Asia del Este y el Pacífico, donde el 55% de los adultos tienen cuenta formal. América Latina y el Caribe es la tercera región, tras Europa del Este y Asia Central, que representa al 45%. El Medio Oriente y África del Norte tienen la menor penetración bancaria, con nada más del 18%.

Dentro de América Latina, Brasil es el país con mayor cobertura bancaria, donde el 55.86% de los adultos posee cuenta formal. Venezuela le sigue, con el 44.12%, y Chile se ubica en el tercer lugar, con el 42.18%. Perú (20.46%), Nicaragua (14.22%) y El Salvador (13.76%) son los países con menor penetración bancaria en Latinoamérica.

La desigualdad de género en acceso a servicios financieros es más alta en Venezuela, donde solo el 36.15% de mujeres de más de 15 años tienen cuenta formal, al lado del 53.06% de los varones, registrando una diferencia de 16.9%. Guatemala, también, es bastante desigual en este sentido, con el 29.89% de los varones al 15.59% de las mujeres (14.3%). Honduras (11.35%), México (11.22%) y Colombia (10.59%) vienen atrás.

Sin embargo, la mera tenencia de una cuenta no garantiza que los servicios financieros se aprovechen: el país donde más adultos ahorraba su dinero en una institución financiera formal durante los últimos dos meses era Haití, con el 18%, seguido por Bolivia, con el 17%. En Argentina no se ahorra – o por lo menos no en los bancos – y solo el 3.8% de la gente usó un banco para ahorrar, el menor porcentaje de la región, por lejos, pues le sigue Nicaragua con el 6.53%.

En toda la región, se nota una fuerte tendencia a lo informal: solo el 20% de las personas usa una cuenta para recibir su sueldo y el 29% poseen una tarjeta de débito.

En definitiva, es muy importante construir un fuerte y responsable sector bancario para seguir fortaleciendo a las economías crecientes de América Latina.