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Andrés Cañizález

Ser mayoría, un desafío ineludible

(Periodismo y Poder) La mayoría no se decreta, se construye. Ser mayoría, insisto, es un desafío. No es algo que se decreta o que cae del cielo, cual regalo divino. La construcción de una nueva mayoría en Venezuela es una tarea compleja y urgente.

Por Andrés Cañizález
Twitter: @infocracia
19 de noviembre de 2012
 

(Periodismo y Poder) Escribo al calor de las 16 excelentes intervenciones que durante dos días tuvieron lugar en la Universidad Católica Andrés Bello, en el seminario sobre la construcción de mayorías en Venezuela. Se trató grosso modo de una lectura post 7 de octubre, necesaria, pero que no se quedó sólo en el lamento de lo que pudo haber sido y no fue. Se trató en verdad de una muy ajustada y plural radiografía sobre dónde estamos parados y cuáles son los desafíos que tenemos por delante, como sociedad, pero especialmente quienes comulgamos con una visión democrática pluralista. Lo que a continuación escribo son algunas de las ideas que me quedaron resonando después de contarme entre los asistentes a este seminario, cuya organización estuvo a cargo del amigo Marcelino Bisbal y un calificado grupo de colegas ucabistas.

La conexión emocional. Un primer asunto tiene que ver con la propia naturaleza de la actual mayoría en Venezuela, que tiene como líder indiscutido a Hugo Chávez. Si bien se reconoce que el mecanismo de reparto de la renta entre los venezolanos más pobres tiene claros efectos político-electorales, lo principal es pasearse por la naturaleza de lo que en líneas gruesas podemos llamar la conexión emocional con el líder. No hubo consenso sobre la condición de liderazgo religioso de Chávez, un concepto que ha estado muy presente en la vocería pública de Oscar Schemel, director de Hinterlaces, pero eso no hace mella en los efectos reales que tiene en la vida nacional la conexión emocional Chávez-pueblo. La construcción de una nueva mayoría requiere de liderazgos alternativos (en plural, sí en plural), que en primer lugar deben ser genuinos. No se trata de calcar la relación que sostiene el jefe de Estado con los más pobres, sino construir un nuevo lazo emotivo-político.

El trabajo político. En general flotó en el ambiente del seminario reconocer la tarea titánica que tuvo Henrique Capriles Radonski durante los meses de la campaña electoral. Sin embargo, hubo una opinión unánime a favor de fortalecer un trabajo político cotidiano (y no sólo en el período preelectoral) como un mecanismo claro de construir una nueva mayoría. Cabe acotar que cuando Capriles anduvo por muchos poblados alejados de los centros urbanos, los ciudadanos coincidían en señalar que en los últimos años había estado ausente el liderazgo político nacional en dichas poblaciones. Lo que fue el asunto central de la campaña del candidato opositor, casa por casa y luego pueblo por pueblo, debe ser la tarea cotidiana de los actores políticos. Para ello es necesario crear redes humanas (y no sólo redes sociales sobre la base de las nuevas tecnologías) e incluso físicas (casas de partidos con vida propia en cada ciudad o pueblo de Venezuela).

Corazón y periferia. La alternativa democrática se enfrenta a varios dilemas en su tarea ineludible de ser la mayoría. Guiándonos por los resultados electorales, en este momento la mayoría de votos del chavismo provienen de los sectores populares y al contrastar que tras muchos anuncios oficiales los pobres siguen siendo mayoría en términos demográficos, una línea de acción obvia pasa por construir una relación cercana con los sectores populares. Sin embargo, en el seminario se habló de otras maneras de contar con una mayoría: construir un corazón desde la periferia, juntando a sectores minoritarios, que separados no podrían tener peso político determinante, pero que al ser parte de un conglomerado, con una identidad político sí pueden cambiar la correlación. No hay una suerte de fórmula mágica y única para ser mayoría. Esta es mi particular reflexión.

La mayoría no se decreta, se construye. Ser mayoría, insisto, es un desafío. No es algo que se decreta o que cae del cielo, cual regalo divino. Y el término desafío lo utilizamos en relación con el verbo desafiar, que a fin de cuentas fue un asunto transversal del seminario si nos guiamos por las definiciones de la Real Academia: “Contender, competir con alguien en cosas que requieren fuerza, agilidad o destreza” o “Enfrentarse a las dificultades con decisión”. Todo esto nos implicará la construcción de una nueva mayoría en Venezuela. Es una tarea compleja y urgente. Va más allá de una elección, aunque debamos mantenernos sin falta en el terreno electoral; necesitamos fortalecer a los partidos políticos, pero no sólo ellos harán la tarea ya que debe trabajarse con las organizaciones sociales en sus diferentes vertientes; las redes sociales (Twitter, Facebook) son importantes hoy día, pero no suficientes ya que necesitamos encontrarnos cara a cara los venezolanos de a pie y seguir definiendo cómo responder ante problemas transversales de nuestra sociedad.

Ser mayoría es indispensable pero en sí no garantiza condición democrática, como lo vivimos con la mayoría actual que tiene pretensiones hegemónicas para imponer una ideología, un modelo. Una nueva mayoría tendrá la tarea prioritaria de incluir a todos y construir un proyecto compartido de país.

Fuente: Noticiero Digital


 
Acerca del autor
Andrés Cañizález
Andrés Cañizález
Investigador Titular de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB, Venezuela) y profesor del postgrado en Comunicación Social de dicha universidad. Coordinador de extensión de la UCAB en el Estado Lara. Directivo de la Asociación Civil Medianálisis y Consejero Académico de CADAL. Escribe regularmente en los diarios venezolanos El Nacional, El Impulso, El Tiempo, La Verdad, El Carabobeño y en el portal El Estímulo.
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