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Adolfo Garcé
A un mes del Congreso del Frente Amplio
Por Adolfo Garcé
24 de octubre de 2013
(El Observador) Dada la existencia de una regla muy exigente del Estatuto partidario (mayoría especial de 2/3 para proclamar la fórmula presidencial), el escenario más probable es que el Frente Amplio termine contando oficialmente con su candidato a la presidencia recién en junio del año próximo, igual que los demás partidos.
 

(El Observador) Está previsto que, exactamente dentro de un mes (sábado 23 y domingo 24 de noviembre), se reúna el Congreso Extraordinario del FA. Tal como establece el artículo 99 del estatuto, le corresponde a este organismo, entre otras competencias, “designar los candidatos únicos a la presidencia y vicepresidencia” y “aprobar la plataforma electoral”. Repasemos ordenadamente qué podría esperarse, en cada uno de estos dos aspectos, del inminente congreso de los frenteamplistas.

Hasta que Constanza Moreira decidió, sorpresivamente, desafiar el “reinado” de Tabaré Vázquez, todo indicaba que el Congreso Extraordinario del FA estaría en condiciones de proclamar la fórmula presidencial para el 2014. Como analicé en otras oportunidades, había razones de sobra para pensar que el binomio frentamplista estaría integrado por Vázquez y Sendic, dos líderes con perfiles generacionales e ideológicos diferentes y complementarios. Ya no es así. Solamente los comunistas siguen insistiendo en que el Congreso apure la designación de la fórmula y obture la competencia interna. Como es sabido, en su XXX Congreso, realizado el fin de semana pasado, los comunistas reafirmaron que la competencia interna, en esencia, beneficia el “proyecto restaurador de la derecha”.

Para ellos el FA debe cumplir lo previsto en el Estatuto y proclamar candidatos únicos a presidente y vicepresidente. En cambio, tomando nota de la existencia de una corriente de opinión favorable a la candidatura presidencial de Constanza Moreira, el MPP se ha mostrado partidario de habilitar la competencia por la nominación entre la senadora y el expresidente. Dada la existencia de una regla muy exigente (mayoría especial de 2/3 para proclamar la fórmula presidencial) es muy difícil que los comunistas logren su objetivo. El escenario más probable, por ende, es que el FA termine contando oficialmente con su candidato a la presidencia recién en junio del año próximo, igual que los demás partidos.

Cabe preguntarse, también, cómo manejarán en el Congreso del FA, la cuestión de la candidatura a la vicepresidencia. Comunistas y emepepistas venían insistiendo en que la fórmula presidencial debía expresar la diversidad del FA. En verdad, se mostraban decididos a imponerle a Tabaré Vázquez en el Congreso un candidato a la vicepresidencia que reflejara mejor las convicciones de los sectores que vienen reclamando, desde hace años, un “giro a la izquierda”. Sin embargo, ni el PCU ni el MPP parecen inclinarse por el mecanismo más sencillo y usual, esto es, que la fórmula presidencial se conforme con el ganador y el perdedor de la elección primaria. Dicho en criollo: a pesar de tener con ella algunas afinidades nada triviales en el plano ideológico, no parecen muy entusiasmados con la perspectiva de que Constanza Moreira complete el binomio presidencial. La gran pregunta es cómo harán para evitar que Vázquez, aprovechando el plus de legitimidad que obtenga luego de vencer en la primaria a su desafiante, complete la fórmula presidencial por sí y ante sí. Dado que el principal recurso de poder que controla el “ala izquierda” es el Congreso, hay que esperar que aprovechen esa instancia para restringir su margen de maniobra. Una de las soluciones que vienen manejando, en ese sentido, es que el Congreso del FA vote una lista limitada y ordenada de vicepresidenciables posibles.

Además de las candidaturas, el Congreso del FA deberá pronunciarse sobre la propuesta elaborada por la Comisión Nacional de Programa del FA. En este punto, comunistas y emepepistas tienen muchas más coincidencias que diferencias. Ambos grupos no obtuvieron todo lo que pretendían durante las discusiones y negociaciones anteriores. Nadie debería asombrarse si hacen valer su predominio entre los delegados al Congreso para radicalizar algunas de las propuestas programáticas. Para ellos es muy importante que el tercer gobierno del FA se proponga, entre otras metas, modificar el perfil productivo (enfatizan la importancia de la política industrial), acelerar la redistribución del ingreso (vuelven a poner sobre el tapete el viejo asunto de la concentración y extranjerización de la propiedad de la tierra) y concretar una reforma constitucional (insisten con la propuesta de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente).

Comunistas y emepepistas, en suma, tienen una estrategia bien definida y, desde mi punto de vista, aunque parezca contradictoria, perfectamente racional. En primer lugar, apoyan la candidatura presidencial de Tabaré Vázquez. No se les escapa que él es el candidato que maximiza la probabilidad de que el FA obtenga nuevamente mayoría absoluta en octubre del año próximo. En segundo lugar, buscan imponerle un vicepresidente y un libreto programático más de izquierda. Tampoco se les escapa que, si no toman este tipo de precauciones, Vázquez puede perfectamente volver a hacer un gobierno demasiado alejado de los que ellos consideran deseable. Ambos asumen, con toda razón, que si el FA no logra mayoría parlamentaria no podrá profundizar los cambios que el “ala izquierda” sigue anhelando.

Fuente: El Observador (Montevideo, Uruguay)

 
Acerca del autor
Adolfo Garcé
Adolfo Garcé
Doctor en Ciencia Política - Investigador del Departamento de Ciencia Política (Facultad de Ciencias Sociales - Universidad de la República). Autor del libro “Donde hubo fuego: El proceso de adaptación del MLN-Tupamaros a la legalidad y a la competencia electoral (1985-2004)”. Co-autor del libro “La Era Progresista. El gobierno de izquierda en Uruguay: de las ideas a las políticas”. Líneas de investigación: Ideas, discursos y política; tecnocracia y democracia; Ideologías y adaptación partidaria.