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Gabriel C. Salvia

¿Cuánto tiempo le queda a Bielsa para hacer algo por los Disidentes Cubanos?

Por Gabriel C. Salvia
Twitter: @GabrielSalvia
7 de septiembre de 2004
 

El 3 de septiembre de 2003 el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) le dirigió una nota al Canciller argentino Rafael Bielsa, en la cual le solicitaba que con la designación del nuevo embajador en Cuba se invite a los periodistas independientes cubanos y a los líderes democráticos de la oposición interna de ese país, a las recepciones oficiales que organice dicha delegación diplomática para celebrar las fiestas nacionales. En el mismo sentido, en febrero de 2004 los escritores Marcos Aguinis, Juan José Sebreli, María Sáenz Quesada, Sylvina Walger y Fernando Ruiz hicieron pública la "Carta de Reconocimiento al Movimiento Cívico Cubano", en la cual también pedían que las embajadas de los países de América Latina en Cuba -siguiendo el ejemplo de la Unión Europea- invitaran a los disidentes a sus recepciones oficiales, con el objetivo de brindarles reconocimiento y cierta protección.

Por su parte, el periodista y actual Cónsul argentino en Nueva York, Héctor Timerman, recordando el refugio y la esperanza que brindaron ciertas embajadas extranjeras en Argentina durante la última dictadura militar, escribía en la revista Debate que "en las cárceles cubanas se encuentran los presos políticos más antiguos de la tierra. Algunos de ellos condenados por tener copias de la Declaración Universal de los Derechos Humanos...Si este gobierno no desea convertir a los derechos humanos en una política de Estado, al menos debería ser más solidario con los familiares de los presos políticos. Por ejemplo, en relación a Cuba, correspondería recibirlos, confortarlos y ser sus voceros frente al régimen castrista".

Mientras tanto, Bielsa sostuvo que estaba de acuerdo con la carta que le presentaron los escritores, pero que necesitaba tiempo. A su vez, el Canciller informó sobre su compromiso en concretar el permiso de salida de Cuba de la Dra. Hilda Molina para que pueda viajar a la Argentina a visitar a su hijo y a sus nietos. Pero pasa el tiempo, los disidentes siguen sufriendo condenas injustas en las cárceles cubanas, la Dra. Molina sigue sin poder salir de la isla y mientras tanto la dictadura castrista logra la abstención argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, el Canciller castrista viene a Buenos Aires y afirma ante los medios que ni con Bielsa ni con Kirchner se habló de los disidentes, y nadie del gobierno lo desmiente.

A su vez, Bielsa intenta justificar la postura abstencionista de Argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, afirmando insólitamente que: "Con sólo caminar setenta cuadras desde aquí entenderemos que Cuba no es el único país donde se violan los derechos humanos". Parecería que al Canciller no le queda claro que en Cuba la violación de derechos humanos es una política de Estado.

Siempre hubo dudas de si Bielsa se tomaba realmente en serio la situación de los derechos humanos en Cuba, pues off the record decía una cosa, pero en los hechos siempre se alineó con la dictadura castrista. En realidad, el gobierno de Kirchner no tiene una política exterior muy comprometida con los derechos humanos, como en los hechos muestra la falta de solidaridad hacia los opositores pacíficos a la dictadura cubana y como también pudo apreciarse más recientemente cuando, al mejor estilo pinochetista, visitaron China y se entusiasmaron con su apertura económica, pero ni mencionaron las graves violaciones a los derechos humanos en el gigante asiático.

Y mientras su nombre ya suena como posible candidato a Diputado Nacional en el 2005, Bielsa sigue pidiendo tiempo y firmando acuerdos con el embajador de la dictadura castrista. Antes de Bielsa ya pasaron treinta y dos cancilleres en la Argentina desde que Fidel Castro llegó al poder en Cuba. Si realmente le preocupa a Bielsa la situación de los derechos humanos en Cuba, ¿cuánto tiempo cree que le queda para hacer algo por los disidentes que aún están vivos?

Gabriel Salvia es Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

 
Acerca del autor
Gabriel C. Salvia
Gabriel C. Salvia

Periodista y activista de derechos humanos. Desde 1992 se desempeña como director en Organizaciones de la Sociedad Civil y es miembro fundador de CADAL. Es autor de más de 200 artículos, investigaciones, informes, entrevistas a prestigiosas personalidades y productor de varios audiovisuales. Compiló los libros “La experiencia chilena: consensos para el desarrollo” (CADAL, 2005), "Diplomacia y Derechos Humanos en Cuba" (Konrad Adenauer Stiftung, México, 2011), "Diplomacy and Human Rights in Cuba" (Christian Democratic International Center, Suecia, 2012), "Un balance político a 30 años del retorno a la democracia en Argentina" (CADAL/KAS, 2013) y "Desafíos para el fortalecimiento democrático en la Argentina" (CADAL/KAS, 2014). Es autor del libro "Bailando por un espejismo: Apuntes sobre política, economía y diplomacia en los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner". Participó como expositor en varios países de América Latina, Europa y en los Estados Unidos.

Como periodista realizó colaboraciones e investigaciones en la revista El poder legislativo y su gente, participó como comentarista de temas políticos y económicos en Radio América, fue productor periodístico del informativo económico de CableVisión Noticias y realizó varias entrevistas para el suplemento El Observador del diario Perfil. Sus columnas de análisis y opinión se publican regularmente en Global Americans (Estados Unidos), Perfil (Buenos Aires) y La Nación (Buenos Aires).

Twitter: @GabrielSalvia