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Aleardo F. Laría
Cuando Capriles leyó a Laclau
Por Aleardo F. Laría
Twitter: @aleardol
2 de octubre de 2012
(Diario Río Negro) La metodología de Capriles se muestra como la más adecuada para sustraerle al populismo la base social sobre la que asienta su poder. Si el populismo ha sido un fenómeno marginal en Europa es porque en esos países se ha sabido construir un Estado de bienestar relativamente sólido que es una barrera natural contra las tentaciones populistas.
 

(Diario Río Negro) Ernesto Laclau es el autor de "La razón populista", el libro de cabecera del neopopulismo latinoamericano. Sus tesis han sido utilizadas para explicar y justificar el populismo de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, al que recientemente ha adherido con fuerza la presidenta Cristina Fernández. Lo que Laclau no imaginaba era que sus tesis de construcción del populismo iban a ser explotadas a fondo por el líder de la oposición a Hugo Chávez, el también mediático candidato Henrique Capriles.

La tesis central de Laclau es que el populismo aparece cuando el pueblo acumula un montón de demandas insatisfechas. Esas demandas pueden ser por mejores hospitales, servicios cloacales o una educación que llegue a los barrios carenciados. En un momento determinado aparece un líder que se hace eco de todas esas demandas dispersas y las unifica alrededor de una consigna que simbólicamente las representa. Por ejemplo, la lanzada por Perón en las elecciones de 1946: "¡Braden o Perón!".

La pluralidad de demandas articuladas alrededor de un elemento aglutinante constituye una subjetividad más amplia que las reconvierte en demandas populares. Esa articulación de demandas, con la movilización política, hace posible el surgimiento del sujeto "pueblo", que establece una frontera interna antagónica con el sistema de poder imperante. A partir de ese momento se produce una escisión en virtud de la cual el campo popular se aglutina alrededor de un liderazgo que lo enfrente a los sectores tradicionales, representados por la vieja "oligarquía".

Para Laclau el populismo es "un modo de construir lo político". Es una forma de articulación de un mensaje que puede tener luego contenidos ideológicos y políticos diversos. De allí que reconozca que así como hay un "populismo de izquierda" puede haber también un "populismo de derecha".

El candidato del frente opositor Henrique Capriles parece haber tomado debida nota de las tesis de Laclau. En los actos políticos de la extenuante campaña política que ha emprendido y que ha llevado al interior de la Venezuela profunda hace desfilar a los líderes de los distintos grupos comunitarios que van relatando sus problemas mientras Capriles anota aparatosamente sus demandas en un cuaderno. Luego las recoge en una exposición para resumirlas en una consigna final, que es su reclamo de "progreso". Son mensajes sencillos en los que promete conservar lo bueno del chavismo, reparar lo mal hecho, devolver la eficiencia a los servicios públicos de agua y electricidad y mantener los programas sociales en beneficio de los más pobres.

Para Capriles se trata de ir en busca de las soluciones, "hablar menos y hacer más". Señala que todo gobierno que no cumple está "raspado" (gastado), que catorce años ya son demasiados para probar la calidad de un gobierno que se basa en la reiteración de las mismas promesas y añade que el candidato rival emite un discurso que es pura "cháchara" (palabras vacías de contenido). En la multitudinaria manifestación del domingo Capriles destacó que el chavismo había priorizado las fantasías ideológicas de la revolución bolivariana sobre los problemas de la gente –"la ideología es superar la pobreza, tener empleo y acabar con la violencia, eso es lo progresista"– y llamó a los venezolanos a "votarse a sí mismos" para que el país pueda salir adelante.

Por su parte, el mandatario Hugo Chávez, confirmando indirectamente la caracterización de Capriles, insiste en afirmar que detrás de su rival electoral está el "imperialismo yanqui" que quiere esclavizar de nuevo al país. "Detrás del plan burgués está el imperialismo que quiere esclavizarnos para siempre. Es la vida de la patria la que está en juego", aseguró en un discurso en la región andina de Trujillo. Chávez llamó al pueblo a seguir construyendo "la Venezuela socialista, buena y bonita", advirtiendo que de lo contrario "llega la oligarquía y lo acaba todo".

Frente a la verborragia exaltada de Chávez, el discurso de Capriles aparece como más sensato, tranquilo y ordenado. Las encuestas lo sitúan con porcentajes elevados de adhesión, aunque todavía insuficientes para batir a Chávez. No obstante, la enorme participación popular que se evidencia en sus actos muestra a las claras que en poco tiempo ha sabido construir un movimiento político sólido, en condiciones de ofrecer dura competencia al populismo de Chávez.

La metodología de Capriles se muestra como la más adecuada para sustraerle al populismo la base social sobre la que asienta su poder. Si el populismo ha sido un fenómeno marginal en Europa es porque en esos países se ha sabido construir un Estado de bienestar relativamente sólido que es una barrera natural contra las tentaciones populistas. Justamente, no es casual que cuando la crisis fiscal y financiera que azota a algunos países del sur europeo obliga a recortar algunas prestaciones del Estado de bienestar aparezcan algunas manifestaciones de tono populista.

La combinación de un aumento del bienestar social, mejorando la calidad de los servicios públicos de salud y educación, dejando espacio suficiente para que funcione una economía de mercado y garantizando al mismo tiempo el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas tiene un nombre: socialdemocracia. Esta fórmula, que ha abrazado Capriles, es radicalmente incompatible con los liderazgos mesiánicos que bajo una retórica de amplio vuelo lo único que pretenden es eternizar un sistema de poder en el que medran oportunistas que bajo diverso ropaje ideológico han estado siempre adheridos al poder. La elección del próximo domingo en Venezuela es una clara disputa entre ambos estilos de hacer política.

Fuente: (Diario Río Negro, Pcia. Río Negro, Argentina)

 
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Acerca del autor
Aleardo F. Laría
Aleardo F. Laría
Aleardo F. Laría es abogado y periodista.
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