El portal informativo de
 
Artículos / Opinión
Adolfo Garcé
El presidente, el Presupuesto y la reforma educativa
Por Adolfo Garcé
25 de junio de 2015
Contradiciendo versiones surgidas desde el propio Ministerio de Educación y Cultura, Tabaré Vázquez afirmó con toda claridad que el 6% del PIB para la educación no incluirá las partidas para financiar el Sistema Nacional de Cuidados (una de sus primeras y más ambiciosas promesas electorales). Las declaraciones de Juan Pedro Mir, director nacional de Educación, habían disparado la alarma de los sindicatos de la enseñanza.
 

(El Observador) Tabaré Vázquez no es, precisamente, de los que primero hace, después habla y, por último, piensa. Por eso, muchas veces se ha dicho con razón que se parece a un jugador de ajedrez. Todos los que nos empeñamos en estudiar sus movimientos sabemos que se toma su tiempo para planificar, dados sus objetivos políticos, qué piezas mover y en qué dirección. Por eso mismo son muy importantes los gestos y declaraciones que realizó a lo largo de la semana pasada.

Movió rápido. El lunes realizó dos “aperturas” en sentido opuesto y, por eso mismo, complementarias. Por un lado, se reunió con dirigentes de la oposición. Por el otro, hizo un discurso elocuente en el acto de apertura del XII Congreso del PIT-CNT. De mañana, poco después de haber recibido a la bancada del Frente Amplio, en la Torre Ejecutiva, se reunió con Álvaro Delgado y Jorge Gandini (Partido Nacional), Martha Montaner y Germán Cardoso (Partido Colorado), Pablo Mieres e Iván Posada (Partido Independiente) y Eduardo Rubio (Asamblea Popular). Con ellos compartió sus principales iniciativas legislativas poniendo énfasis en la importancia (y en la necesaria autonomía) del trabajo parlamentario.1 De tarde, participó en el acto de apertura del congreso de la central de trabajadores haciendo hincapié en sus orígenes humildes: “Yo sé de dónde vengo”, dijo. “Supe vender diarios en los ómnibus, trabajar en una carpintería en La Teja, hacer changas en la construcción, trabajar en un almacén por mayor, estudiar y trabajar. Trabajé como practicante, como médico, Vendí diarios, entre otras actividades y me siento como Presidente de la República un trabajador más perteneciente a la clase trabajadora”, agregó, desatando el prolongado aplauso de los delegados sindicales. Y remató diciendo: “Sé de dónde vengo, y no me olvido”. 2

Si el mensaje hacia la oposición cayó bien, el discurso en el movimiento sindical mucho mejor. De todos modos, Vázquez aprovechó la reunión con los delegados de los partidos de oposición para enviar otro mensaje potente hacia el mundo sindical. Contradiciendo versiones surgidas desde el propio Ministerio de Educación y Cultura, afirmó con toda claridad que el 6% del PIB para la educación (una de sus primeras y más ambiciosas promesas electorales) no incluirá las partidas para financiar el Sistema Nacional de Cuidados. Las declaraciones de Juan Pedro Mir, director nacional de Educación, al diario El País, habían disparado la alarma de los sindicatos de la enseñanza. Según el jerarca mencionado, el gobierno tenía previsto financiar el cuidado para niños de 0 a 3 años y la formación de las cuidadoras con el 6% del PIB asignado a educación.3 Apenas dos días después, en el Consejo de Ministros, dejó caer algunas frases que sorprendieron a propios y extraños. Según la crónica de esta reunión publicada por Búsqueda, dijo que el que “encabeza” es “un gobierno de izquierda y progresista”, y que el futuro presupuesto debe ser “de izquierda y progresista” y “centrado en el programa” del Frente Amplio.4

¿No había hablado de “prudencia” en tiempos difíciles? ¿Qué es lo que busca Vázquez? ¿Por qué mueve estas piezas? Veamos. Cuando argumenta que debe haber un “giro a la izquierda” en todas las políticas, cuando insiste en que “hay que cumplir con el programa” como afirmó, también, en ese Consejo de Ministros, parece estar buscando tranquilizar al ala izquierda del FA. Cuando enfatiza que hay que hacer un presupuesto “de izquierda y progresista”, cuando anuncia que el 6% para la educación no incluye el Sistema de Cuidados, está claramente intentando calmar a los sindicatos, en general, y a los de la enseñanza, en particular. ¿Por qué está tan preocupado por intentar bajar los niveles de desconfianza de la coalición compuesta por las fracciones frenteamplistas más de izquierda y los sindicatos de la enseñanza? No lo sé. No tengo cómo saberlo. Pero les propongo una interpretación. Es probable que se esté anticipando a un enfrentamiento fuerte en torno a la reforma educativa que anunció largamente durante la campaña electoral y de cuyo proceso de elaboración todavía no se tienen noticias. Los sindicatos de la enseñanza, que ya están intensamente movilizados, sospechan que Vázquez recurrirá a la estrategia de “by pass” ensayada con éxito, hace veinte años, por el presidente Julio María Sanguinetti.5 La llamada “reforma Rama” fue incluida en la Ley de Presupuesto y, de este modo, logró esquivar más fácilmente la resistencia sindical inicial. Si el FA va transitar por ese camino, si va hacer la reforma que prefiere sin pactar con los sindicatos, tiene obligatoriamente que comprar toda la paz posible poniendo recursos presupuestales sobre la mesa. También el gobierno de Sanguinetti, en ese momento, tomó por ese camino. Claro, a la postre, no le fue bien. El sustancial aumento del presupuesto para la enseñanza no impidió, en ese entonces, que los sindicatos se convirtieran en un fuerte obstáculo para la implementación de la reforma. A Vázquez le puede ir mejor, a juzgar por cómo aplaudieron su discurso, autobiográfico y “clasista”, en el Congreso del PIT-CNT el lunes de la semana pasada. l

1- Ver: Tabaré Vázquez dejó conforme...

2- Puede escucharse el discurso presidencial, aplausos incluidos

3- Ver: Gremio de Secundaria a huelga; furia por Sistema de Cuidados

4- Ver: Búsqueda nº 1820, 18 al 24 de junio, nota de tapa.

5- Ver: Gremio de secundaria enfrenta al gobierno

Fuente: El Observador (Montevideo, Uruguay)

 

Gremio de secundaria enfrenta al gobierno

 
Acerca del autor
Adolfo Garcé
Adolfo Garcé
Doctor en Ciencia Política - Investigador del Departamento de Ciencia Política (Facultad de Ciencias Sociales - Universidad de la República). Autor del libro “Donde hubo fuego: El proceso de adaptación del MLN-Tupamaros a la legalidad y a la competencia electoral (1985-2004)”. Co-autor del libro “La Era Progresista. El gobierno de izquierda en Uruguay: de las ideas a las políticas”. Líneas de investigación: Ideas, discursos y política; tecnocracia y democracia; Ideologías y adaptación partidaria.